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12 de junio de 2014

¿Puede interpretar la Biblia cada uno con la ayuda del Espíritu Santo?

SI.
Creo que cuando un discípulo de Jesús lee las Sagradas Escrituras, es capaz de "entender cosas", aún sin necesidad de demasiados conocimientos, digamos, de tipo teológico. Lo que quiero decir es que no es necesario estrictamente sacarse una diplomatura ni estudiar ciencias religiosas para llegar a captar en un momento determinado lo que la Palabra de Dios nos dice. Esto lo digo yo, claro, porque no tengo diplomatura ni estudié ciencias religiosas en ningún instituto religioso. Porque entiendo, que Dios habla a cada alma de una manera determinada, y aunque algunas veces podemos llegar a coincidir al escuchar o leer un pasaje en lo que este transmite. Si la Palabra de Dios necesitara de grandes estudios previos para ser comprendida, entonces prácticamente esta sólo podría estar al alcance de unos pocos privilegiados. Yo pienso en los Apóstoles, y de como ellos se lanzan a anunciar el Evangelio y algunos de ellos a escribir, sin ser aparentemente gran cosa en el aspecto intelectual. Otra cosa, es que no sea malo desarrollar también el conocimiento de ciertas cosas de la Biblia, lo que requiere al menos pararte a investigar. Hoy con internet, es más fácil, aunque internet no está exento de peligros, porque no todo lo que se dice por internet acerca de la Biblia es correcto.

Por ejemplo. Yo no puedo interpretar un pasaje de manera contraria a la interpretación que la Iglesia ha realizado a lo largo de su historia, porque entonces me separo del espíritu de la verdad, y estaría en el error. ¿Entonces que margen me queda para interpretar yo apoyado en el Espíritu Santo? Y respondo, que el Espíritu Santo te ilumina para entender ciertas cosas para tu santificación, pero nunca te iluminará para ponerte en contra de la Iglesia de donde parten las Sagradas Escrituras. Los que tales cosas hacen, no están en el Espíritu Santo, sino en el espíritu del error, tantas veces anunciado por los apóstoles.

Pongo un ejemplo:

El pasaje:

"A quienes perdonéis los pecados les serán perdonados..." que cita San Juan en el Evangelio, puede inspirarte a reconocernos pecadores y a la necesidad de ser perdonados. Y te debe llevar también a entender que Cristo les dice a sus apóstoles que ellos también "perdonan pecados" (en su nombre). De lo que se deduce el Sacramento de la Confesión.

Sin embargo otro podría querer interpretarlo con otro espíritu, y decir:

"Si, pero ¿dónde dice aquí que tenga que confesar los pecados a un sacerdote?" Y se contestará a si misma: "En ningún lugar". Entonces concluye: El Sacramento de la Confesión no existe o no es válido. Y ve eso, pero no ve, lo que he dicho yo antes, y se cierra a la verdad de lo que realmente quiere expresar la Biblia. Y no se necesita estudiar teología para darse cuenta uno de que hay perdón de los pecados e intervienen unos hombres que primero fueron los apóstoles. Es que si lees el pasaje lo tienes que ver. Otra cosa es que no lo quieras ver, o por alguna razón "no puedas verlo".
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