27 de marzo de 2014

SOBRE LA MUERTE DE ADOLFO SUAREZ

Hoy ha fallecido Adolfo Suárez. Como dije en la entrada anterior sobre Suárez, mis sentimientos son contradictorios. Por un lado el lado humano. No me deja indiferente la noticia de su fallecimiento, a pesar de que yo tenía sólo 10 años cuando el dejó de ser presidente. Lo siento por su familia y todos los que lo querían, pero advierto que esta muerte no evita que yo, tratando de ser objetivo con la verdad, me quede perplejo ante la figura de Adolfo Suárez. No se trata de que una persona te caiga bien o mal. Blas Piñar, recientemente fallecido, contaba que en el trato con Suárez tuvieron conversaciones muy cordiales, a pesar de estar ideológicamente enfrentados. Pero, ¿que hizo Adolfo Suárez? ¿A qué contribuyó en la historia de España?

Cuentan los que saben que fue junto al Rey, el artífice de lo que llaman "La Transición", un periodo de la historia de España, en que se pasó de un régimen político a otro. En el que abolieron unas leyes vigentes en España durante cuatro décadas, y que habían servido para modernizar España, y convertirla en la 9ª potencia mundial. La España donde nacieron mis padres. Mi padre nació en 1942, y mi madre en 1951. En esa España, mis padre estudió y se formó lo suficiente como para llevar una vida honrada, y fundar una familia, de donde nacieron dos hijos, entre los que me cuento yo. En esa España mi padre fue capaz de comprarse una casa para vivir, tener un coche para desplazarse y no faltarle lo imprescindible para vivir. En esa España, mi padre trabajó para ganarse un sueldo, y nunca conoció "el paro". Mi padre trabajó desde muy joven, hasta su jubilación sin faltarle nunca el jornal, ni conocer lo que es un subsidio de desempleo. Mis padre me contaron que vivieron esos años con normalidad, no han sido ricos ni pobres. Clase media.

Pero tras la muerte de Franco, el Rey que le sucedió pensó que era el momento de cambiar España, y vaya si lo hizo. Ahí es donde entró en juego Adolfo Suárez. Con la Constitución llegó la democracia de partidos, elecciones cada cuatro años, y con la democracia llegó algo que se ha hecho muy conocido por los españoles desde entonces. El paro. Según la EPA, en el tercer trimestre de 1976 había en España 589.000 parados. Cuando Suárez dejó de ser presidente, y para finalizar el año 1981, en España había más de 2.000.000 de parados y subiendo. Felipe González dejó España en casi 4.000.000 de parados, y subiendo. Sólo Jose María Aznar logró bajar el paro bastante, pero en el primer trimestre de 2004, habían más de 2.200.000 parados en España. Lo más reciente, supongo que lo saben, y los que saben de números y de economía seguro que le dan la vuelta a los datos que acabo de dar, y lo pueden explicar, pero para la gente como yo, hay una realidad bastante clara.

Uno de los logros de la Transición fue la llamada reconciliación nacional Volver a juntar a los que la guerra civil separó, me refieron especialmente al partido comunista, y a los socialistas. Aquello fue bonito al parecer, porque eso de reunir en una casa a los enemigos entre si, y hacer que se den la mano debe ser genial, aunque yo lo conozco sólo por lo que cuentan, porque era un niño. Lo que tal vez Adolfo Suárez no advirtió es que algún día volverían a España las ganas de revancha y ganar de algún modo lo que una vez perdieron. Hay que decir que para que eso sucediera tuvieron que ir pasando los primeros que vivieron aquello, y que tal vez supieran realmente el valor de lo que estaban haciendo. Y llegaron los siguientes, y se pintaron de nuevo de color rojo para tratar de vencer "su batalla".

Otra cosa que se consiguió con la llegada de la Democracia fue "la libertad". Pero un momento, ¿es que mis padres no eran libres? Mi padre, como he dicho trabajaba, vivía, se movía, salía a la calle, compraba el periódico, compraba, y disfrutaba su vida. Nunca nadie amenazó a mis padres en tiempos de Franco. Yo crecí en los últimos años de Franco, y tampoco tuve problemas. ¿Cual era la libertad que no existía entonces? ¿Que no había partidos políticos? Bueno, eso si es verdad, pero yo todavía no he llegado a entender porqué es mejor que existan partidos políticos. Y yo he votado en todas las elecciones, ¿eh?. No estoy fuera del sistema. Aunque este año ya me planteo cosas. Pero viendo lo que veo, lo que cobran estos señores, la corrupción que siempre ha existido, y que andan todo el día a la greña, enfrentados, usando un lenguaje, que en eso Adolfo Suárez pienso que si fue un ejemplo. Creo que siempre fue una persona muy correcta con sus adversarios políticos. Además, en general, no buscan el interés general, sino el poder para gobernar ellos en vez de los otros. Es una lucha constante. Una tensión continua. España vive así desde 1977. ¿Es eso bueno? Pregunto.

Mi pobre padre, acabó sus días totalmente hastiado de la política y de los políticos, y que nadie me lo nombre o me lo ponga en duda, porque mi padre siempre fue una persona honrada y trabajadora, y no se metía en nada, pero tenía razón en muchas cosas.

Unos años antes de jubilarse, se borró de Comisiones Obreras, donde se había afiliado para que le "ayudaran". Y les dijo: ¡Para que os comáis el jamón vosotros, me lo como yo!. Ole por mi padre, con dos c.....

El vio algo, mucho antes de que comenzara toda esta peste que tenemos ahora de los ERE de Alaya y todo lo demás.

No puedo extenderme más hoy, pero podría seguir. Lo curioso es que Suárez fue muy leal a Franco, antes de este morir, y después durante un breve tiempo, y de repente...llegó la democracia de partidos. Ahí me pierdo. Dejo a Dios el juicio.

Adolfo Suárez entre otras cosas fue Ministro Secretario general del Movimiento Nacional con Franco, antes de ser elegido por el Rey D. Juan Carlos para presidir el gobierno tras la destitución Carlos Arias Navarro, el último presidente de Franco, ya instaurada la Monarquía.

Antes de la muerte de Franco, vestido con la camisa azul de la Falange, dijo lo siguiente:

"se trata de continuar la ingente labor del Caudillo (y pongo de manifiesto) mi lealtad a un Régimen nacido de la necesidad de recuperar la identidad nacional del país y su legitimidad como Estado que, encabezado por el general Franco, ha sabido dar respuesta en circunstancias cambiantes y desde luego no fáciles, al reto de mantener unido su destino como país, acelerar su progreso y posibilitar su vida democrática. Te pido, ministro secretario, que hagas llegar al Jefe Nacional de Movimiento mi gratitud por su generosa designación y especialmente el testimonio de lealtad de este español de filas que aprendió en la dureza de su tierra abulense a ser fiel a la palabra dada y estricto cumplidor de sus obligaciones”.


A la muerte de Franco dijo esto:

 “El paso de los siglos no borrará el eco de su nombre, unido siempre al recuerdo de una justicia social y un progreso como nunca antes conociera nuestra patria. Con él logró España ser una, grande y sobre todo libre de cualesquiera fuerzas extrañas a sus propios designios. La obra de Franco perdurará a través de las generaciones”. (El Alcázar, 21 de Noviembre de 1.975).


Luego, antes del referéndum de 15-12-1978 convocado para aprobar la Constitución, dijo:

“no ignoramos nuestro inmediato pasado, el construido por la excepcional figura de Franco, (y lo) asumimos con responsabilidad y recogemos su herencia para perfeccionarla”.
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