25 de enero de 2014

REVUELO HOMOSEXUAL / CARDENAL SEBASTIAN

Los políticos de izquierda especialmente y una parte de la sociedad critican mucho las dictaduras. Para ellos Franco fue una especie de demonio que tuvo oprimido al pueblo durante 40 años. No todos piensan igual. Resulta paradójico, que estos que hablan y critican la España del Caudillo, sean tan poco "demócratas" cuando se trata de expresar opiniones contrarias a las suyas.

Habló el Cardenal Fernando Sebastían, recién nombrado por el Papa Francisco, e imagino que alguien le preguntaría en la rueda de prensa por la homosexualidad. Y el hombre dio se parecer, libremente. ¿Por qué tengo que aceptar yo el parecer erróneo de los homosexuales? ¿Por qué lo tiene que aceptar otro? Cuando se expresa una opinión, la Iglesia no ataca a nadie, simplemente manifiesta lo que cree. ¿No hay libertad de expresión? ¿O la libertad de expresión es sólo para los de un color o tendencia política? ¿Por qué le tienen tanto pavor a que alguien les diga, no lo vemos igual? Les pediría a las personas con tendencias homosexuales que analizaran esto.

¿Y que hacen estos colectivos en una democracia donde existe libertad de expresión? Van y ponen una demanda al Cardenal Sebastian, al parecer según alegan ellos, porque sus palabras fomentan el "odio" y la "violencia" contra los homosexuales. Ellos piensan que los discriminamos por su condición sexual.

Ningún católico va detrás de un homosexual para darle una paliza o agredirle, por lo tanto no hay violencia. Nosotros rechazamos la violencia. Y ningún católico odia, simplemente al igual que el homosexual tiene sus creencias y las manifiesta, nosotros nos oponemos y lo manifestamos.

¿Que colectivo católico va a la puerta de las casas de personas con tendencias homosexuales para ponerse allí a manifestarse dándose besos? Es absurdo. Sin embargo en Málaga si se han puesto medio centenar de personas de una población de más de 500.000 a darse besos en la puerta de la Catedral. Hombres con hombres, mujeres con mujeres. ¿Para eso si hay libertad? ¿Y por qué tienen ustedes que hacer eso? ¿Que van a conseguir? ¡Eso ofende nuestras creencias!. Manifiestense donde quieran que sois libres, pero ¿por qué provocar en la puerta de una Iglesia? Eso no está bien.

Espero una respuesta contundente de la Iglesia en defensa de la libertad religiosa, y la libertad de expresión, y que no dejen sólo al Cardenal.
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