9 de enero de 2014

RAZONES PARA SER ATEOS: Ninguna.

Hago mías unas palabras del padre Jorge Loring que afirmó en más de una ocasión que el ateo es un necio. Es decir, un idiota. No está en mi ánimo faltar ni insultar a los ateos, simplemente con todo afecto les digo que constato una realidad demostrable con argumentos. El ateo es un necio. Mucho antes de escuchar esto al padre Jorge Loring, ya supe yo que era muy raro que viendo una persona la maravillosa naturaleza, no se llegara fácilmente a la conclusión de que Dios existe. Yo, antes de conocer algunas cosas de doctrina cristiana, miraba al cielo y me maravillaba, y sabía interiormente, que todo eso que veía en el cielo, lo tenía que haber planificado alguien. A ese alguien, le llamamos Dios, y yo lo supe esto muy pronto en mi vida, mucho antes de creer en la Iglesia, y mucho antes de conocer a Jesucristo. El ateo es simplemente imbécil al no creer, porque lo tiene delante y no lo ve. Hay que ser idiota para no darse cuenta. Sobre la causa de la idiotez no me puedo pronunciar porque es un tema más profundo, y realmente no me parece relevante. Lo interesante es constatar que el ver y no creer, es simplemente una necedad. Lo estupendo, es que eso no lo digo yo, ni el padre Jorge Loring. Lo dice la Biblia. Es Dios mismo el que se expresa señalando al incrédulo como un necio. Y es peor que eso. Pues, en palabras del Espíritu Santo, llama necios a aquellos que en tiempos del apóstol San Pablo, creían que la divinidad era semejante a animales o de hombres. Esta mañana he caído en la cuenta. ¿Que habría que decir entonces de los que ni siquiera creen que la divinidad tenga estas formas? ¿De los que sencillamente no creen que exista Dios? ¿Doblemente necios?
Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad, de forma que son inexcusables;porque, habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, antes bien se ofuscaron en sus razonamientos y su insensato corazón se entenebreció:jactándose de sabios se volvieron estúpidos,y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una representación en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos, de reptiles. (Romanos 1, 18-20)
En tiempos de San Pablo no existía internet, para ver bonitas fotos de paisajes, ni siquiera sabían lo que había más allá del cielo que veían sus ojos. ¿Cómo se puede calificar hoy a alguien que viendo lo que ve, y conociendo lo que conoce, rechace la existencia de Dios? Debe haber alguna palabra, pero creo que es igual. Me quedo con lo dicho antes. El que no cree en Dios es un necio. Y ser necio tiene sus consecuencias fatales, como indica el mismo apostol en los versículos siguientes, pero eso lo dejaré para otra ocasión, si Dios quiere. Muchas gracias. FJMV
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