31 de octubre de 2013

La sencillez de la reja de la capilla de Jesús Cautivo


El otro día durante la Misa, observaba como un hombre al cual conozco, y que no está bien de la cabeza, el pobrecito tiene algún trastorno mental serio, no es peligroso, pero no está bien. El entró en la Iglesia y se arrodilló delante de las imágenes de Jesús Cautivo y María Santísima de la Trinidad en la Iglesia de San Pablo. Y yo me compadecí y me maravillé de ver ese gesto. Dios bendiga a ese pobrecito. Mientras eso sucedía la Misa continuaba, pero yo quedé maravillado de ese gesto, porque conozco al hombre, y se que es un "loco". Es de este tipo de personas del que normalmente la gente tal vez huya si le ve y no le conoce, sin embargo yo sentí una gran ternura hacia el en ese momento. Que gran misterio este, que por medio de la imagen de Jesús Cautivo un pobrecito de estos, pueda tener un contacto personal con Dios. Porque para rezar no es que tengas que decir muchas ni grandes palabras para que Dios te entienda, es todo muy sencillo, es tan sencillo como la reja de la capilla de Jesús Cautivo. 

Otro día me sucedió lo mismo, pero con una madre con su niño pequeño, y como ella lo acercaba hacia la reja, como si buscara la bendición del Señor, y la Misa se celebra en el otro lado, pero esa persona está haciendo un gesto de fe importante, y que a mi pobre entendimiento le pareciera como que a veces puede tener más mérito y valor que oír 50 misas por cumplir. Yo que se. No se como explicarlo. Estoy siendo consciente de una realidad que antes no veía, o incluso criticaba por no entenderla.

Se trata de la sencillez de algunas personas, y de la fe que al menos a mis ojos, aparentan tener, y yo no debo dudar de que es sincera, y que de verdad se acercan a Jesús porque lo necesitan, y eso es tener humildad, porque el soberbio no siente esa necesidad.

Si eres devoto de Jesús Cautivo, ¿Por qué no das el paso de hacerte hermano de la cofradía de esta forma colaborar con ella directamente? Mañana viernes como cada primer viernes de mes celebraremos lo más grande, la Eucaristía, la Misa de Hermandad.


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