20 de septiembre de 2013

¿Si España se volviera a convertir en república que pasaría con la Iglesia?

Amparado por el derecho a la libertad de expresión, doy mi opinión sobre este asunto.

Lo primero que hay que decir, que si eso sucediera, significaría principalmente que los partidos de izaquierda, comunistas (IU, PCE, etc) se sentirían muy satisfechos, puesto que ellos no quieren la monarquía parlamentaria que tenemos, a pesar de que la aceptación de ella como la aceptación de la bandera de España fueron requisitos para que el partido comunista pudiera ser legalizado en 1977.

¿Sería nuevamente perseguida la Iglesia?

La llegada de la II república en 1931 supuso que muchas Iglesias fueran saqueadas, quemadas, robadas. Imágenes y símbolos religiosos fueron profanados. Sacerdotes y monjas asesinados, católicos perseguidos.

La religión católica sería aún más combatida que hoy, y se favorecería totalmente a otro tipo de religiones, como el Islam, etc, en detrimento de la religión católica.

Es bien conocida la postura de este tipo de ideologías con respecto a la Iglesia, por lo que la Iglesia en una hipotética III república se convertiría para el Estado en un enemigo. Se pondría fin de forma totalitaria a la libertad religiosa que ampara la constitución, y la religión católica desaparecería de la nueva constitución. La religión católica sería sacada totalmente de las escuelas, y se persiguiría al que llevara símbolos religiosos públicamente, como por ejemplo los crucifijos. El adoctrinamiento totalitario influido por la ideología comunista, haría más fanática a la gente, de manera que se producirían enormes tensiones y persecuciones de todo lo religioso, tal como ocurrió en la 2ª república. Muchos alejados de la Iglesia que hoy se mantienen neutros con la religión, acabarían convirtiéndose al nuevo sistema de ideas totalitarias y pasarían al bando contrario. Las procesiones serían prohibidas por Ley, y los bienes de las cofradías serían o bien saqueados por las gentes adoctrinadas en que la "Iglesia es rica", o bien directamente serían prohibidas por Ley, para defender un supuesto derecho de no ofender a los que no creen en Dios, o a los de otras religiones no cristianas. Probablemente las iglesias se convertirían en lugares poco seguros, donde en cualquier momento pudieran entrar personas a faltar al respeto a los cristianos o armar tumultos, con el fin de presionar para acabar acusando a la Iglesia de ser la causante de todos los males, y convencer en una última fase a las autoridades, que la Iglesia debía ser callada totalmente en España. La fe, ya tocada desde hace más de 30 años en España, pasaría a una nueva fase, donde el miedo haría huir a los tibios y a los creyentes no practicantes, dejando las iglesias aún más vacías.

España rompería todo tipo de relaciones con el Vaticano, y rompería el concordato con la Santa sede.




El punto bueno de toda esta historia es que no tenemos miedo, porque si se diera el caso, Cristo nos defenderá.

¡VIVA CRISTO REY!

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