22 de septiembre de 2013

Parroquias: ¿Por qué los feligreses se implican poco?

¿Se implican mucho los feligreses de una Parroquia en nuestros días? Eso lo sabrán en cada Parroquia, donde tienen la visión directa del asunto. Y desde luego, si esto que cuento aquí no pasa en tu Parroquia, bienaventurados sois. Mi experiencia me da lugar a escribir esto por servir a la Iglesia, la cual quiero más fresca, mas vigorosa y más lozana, en vez de ser una Iglesia fría, tibia y cerrada.

Pensemos en los niños que hacen la primera comunión. Lo normal en las últimas década viene siendo que la mayoría de ellos, desaparecen de las Parroquias. ¿Por qué?

Para mi una respuesta sería: Porque no encuentran motivación que les convenza a seguir. Algo estaremos haciendo los católicos para que este hecho se produzca un año si, y al otro también.

Pregunto: ¿Se les está implicando en la vida de la Parroquia de algún modo? ¿O sólo van a catequesis y ya? ¿Se hace hincapié en que las caras de acelga no atraen a nadie? (espero que no se moleste nadie)

¿Se les da trabajo para después de la 1ª comunión en la Parroquia? (Espero que no se me malinterprete). Dar trabajo significa hacer que se sientan "útiles", "necesarios", y por lo tanto "importantes". Cuando alguien que me conoce, nunca dice necesitarme, o si te ofreces encima te pone pegas, al final se opta por retirarte como la postura más lógica.

¿Se disciernen los dones y los carismas de cada uno? ¿O simplemente se les deja ir y que recaiga sobre ellos toda la responsabilidad?

Vamos más arriba. Personas más mayores. La impresión que da a veces a este que les escribe, es que las parroquias siguen siendo cotos cerrados, donde hay un núcleo de personas cercanas al párroco, y luego están el resto, que son como de otra categoría. Ves casi siempre a las mismas caras llevando la colecta. ¿Será porque nadie más se quiere implicar?, ¿O será que el que la "trinca" ya es incapaz de soltarla, y eso con la complicidad de los sacerdotes de la Parroquia que lo permiten o lo consienten, o simplemente no se meten en eso? (Que yo sepa, están al cuidado del rebaño (todo), no sólo de unos pocos). La cosa está tan cerrada, que cuando el que "tiene el puesto" falta, se puede quedar la colecta sin pasar, aunque la Iglesia está llena. Algo no funciona. No puedo creerme que NADIE quiera ayudar en la Parroquia, sólo unos pocos "elegidos". Yo creo que el problema, es que los que los "elegidos" están a veces tan metidos en su "papel" que se olvidan de que la Parroquia no son ellos, ni es de ellos.

Te puede pasar como a mi me ha ocurrido ya varias veces en sitios diferentes. Que un día te piden ayuda, tienes vocación de servir, ayudas aunque te cueste porque tienes vocación de servicio, y al día siguiente los que se creen que tienen el puesto y el derecho, empiezan a querer amoldarte, controlarte, ningunearte y tratar de forma caprichosa e irracional, y como no hagas lo que te dice, entonces o entras en conflicto o tienes que marcharte a otro lugar. En mis casi 10 años en la Iglesia, siempre me he encontrado el mismo perfil. Señora mayor que lleva tiempo en la Parroquia, que siempre está metida en el despacho del párroco o en la sacristía...También he encontrado algún que otro hombre con este perfil. También hay algunas personas que no son así, pero la mayoría en mi opinión son del perfil que destruye y aleja, en vez de construir y acercar.

Así no construimos, sino que destruimos. Hacemos la Parroquia un lugar inhabitable, incómodo, frío, a donde uno acaba acudiendo simplemente a recibir los sacramentos y punto. No hay vida, no hay relación. Cada uno va a lo suyo, y luego vienen las quejas y los lamentos: ¿Por qué pasa esto? ¿Por qué...?

Estoy convencido de que mucha de la gente que acude a una Parroquia, a menos que ya lo hayan "quemado", si es persona de oración, está deseoso/a de que alguien le mire alguna vez, o que le saluden, o que le pidan ayuda en alguna tarea. Pero es más cómodo quedarnos sentados hablando con el de al lado que ir al fondo de la Iglesia, y sentarte al lado de ese desconocido o desconocida que asiste cada día o cada domingo a la Misa.

¿Has visto a alguien llorando a los pies de una cruz? ¿Te has parado a tratar de animarlo alguna vez?

¿Cómo das la paz? ¿Con la mano deslizante? (como si te diera asco tocar al otro...) ¿Con la mano invisible?...(no das la mano, sino dos dedos) ¿Con la mano cumplidora? (sin mirar a la cara al otro)¿O das en cambio la paz con mirada sincera, abierta, y sonrisa cristiana, siendo el gesto verdadera intención que brota desde tu corazón?

Podría seguir, pero lo dejo por hoy.
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