17 de julio de 2013

Ves las obras de Dios, los milagros y no te conviertes.

Mt 11,20-24: El día del juicio le será más llevadero a Tiro y Sidón y a Sodoma que a vosotras.
En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho casi todos sus milagros, porque no se habían convertido:

-¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida!

Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza.

Os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras.

Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo?

Bajarás al Abismo.

Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy.

Os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti.


COMENTARIO:

Estas palabras de Jesús pueden hacerle pupa a alguien. Es de los evangelios que hacen pupa, y hay muchos, aún en la Iglesia a los que no les gustan hablar de estas cosas. Yo no eludiré hablar de algo que habla el mismo Señor Jesús, ni tampoco lo edulcoraré con edulcorantes artificiales para evitar la pupa. JESUCRISTO es el Camino, la Verdad y la Vida. El camino para ir al cielo, está en El. Jesús recrimina (del verbo recriminar) a aquellos que viendo sus obras y sus milagros, son tan duros de corazón que no los aceptan, ni los admiten ni los creen. El día del juicio será más benevolente con aquellos que no tuvieron tantas oportunidades de convertirse. Jesús habla de infierno, con la expresión "bajarás al abismo". Ese abismo está reservado para todos los que no se convierten libremente a Dios, para los que no lo aceptan ni lo creen, especialmente aquellos a los que habiéndoles sido anunciado el Evangelio y visto las maravillas de Dios, le rechazan.

Podríamos cambiar el evangelio y hablar de otra cosa, pero no seré yo el que cambie el evangelio, ni le ponga caramelo para evitar herir sentimientos. Las cosas de Dios son serias y sobre todo lo que habla Jesús es VERDAD.

Al infierno no hay que temerlo, a menos que vivas de espaldas a Dios. Claro que el que vive de espaldas a Dios, o el que se piensa que es como dios, o que no necesita de Dios, tiende a molestarse cuando se hablan de estas cosas. Y algunos en la Iglesia incluso llegan a caer en la trampa de evitar hablar de lo que hace pupa, para ver si así logran atraer más a la gente hacia Dios. Pero veo que si Cristo no evitaba hablar de estas cosas serias, yo tampoco lo haré.
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