12 de julio de 2013

"pensando que con sólo tocar el manto, se curaría".

Mt 9,18-26: Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, y vivirá.
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un personaje que se arrodilló ante él y le dijo:

-Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, ponle la mano en la cabeza, y vivirá.

Jesús lo siguió con sus discípulos.

Entretanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, pensando que con sólo tocarle el manto se curaría.

Jesús se volvió, y al verla le dijo:

-¡Animo, hija! Tu fe te ha curado.

Y en aquel momento quedó curada la mujer.

Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo:

-¡Fuera! La niña no está muerta, está dormida.

Se reían de él.

Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano, y ella se puso en pie.

La noticia se divulgó por toda aquella comarca.


COMENTARIO:

En este hecho narrado por el Apóstol Mateo, columna de la Iglesia, nos cuenta que cuando alguien tiene fe en Jesucristo, pueden suceder cosas que para el mundo son incomprensibles. ¿Cómo es posible que se sane una mujer enferma durante 12 años, con sólo tocar el manto de Jesús? La respuesta la tenemos en el mismo Evangelio. La mujer tenía fe en que sería curada. "pensando que con sólo tocar el manto, se curaría". Y Jesús, confirma que no es una fantasía que tiene la mujer en la cabeza, sino que es la realidad y la pura verdad. -¡Animo, hija! Tu fe te ha curado.
Pero "la gente", es decir, aquellos que no tienen fe, se burlaran o se reirán de esto. Algunos pensaran que es una fantasía de la cabeza y que la realidad es otra. La curación se habrá producido por esto, o por aquello, pero ¿por tener fe?. ¡Que se lo digan a esa mujer!. Mateo no dice que pasó alrededor de este hecho, y como reaccionó la gente al ver a la mujer curada, pero no olvidemos que Jesús fue rechazado por su propio pueblo como un falso mesías, un impostor, y fue llevado a la cruz. Así que no todos creyeron en Jesús, ni aún viendo el Poder de Dios actuando. Pero los que creen, reciben una gran alegría y bendición.
El evangelista narra a continuación como Jesús resucita a una niña que había muerto. Pero Dios, no es un dios de pacotilla de los que tiene el mundo. Es un Dios de poder, y ahí lo volvió a demostrar. Pero algunos no creen en Dios, y se ríen de el, como se ríen de los cristianos hoy.


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