18 de abril de 2013

PUNTUALIZACIÓN Y CORRECIÓN QUE CAUSA ESCÁNDALO

La Hermana Lucía relató con particular alarma la advertencia de Nuestra Señora de que el diablo atacaría a las almas consagradas –especialmente los sacerdotes y obispos– y lograría “vencerlas”, dejando a los fieles abandonados por los mismos pastores que Dios había ordenado para salvar el rebaño de la eterna condenación. Recordemos el sermón del Papa Juan Pablo II en Fátima en el año 2000, en el cual Su Santidad declaró que “el Mensaje de Fátima es una llamado a la conversión, alertando a la humanidad de no tener nada que ver con el 'dragón', cuya 'cola arrastró un tercio de las estrellas del cielo y las arrojó a la tierra' (Apoc. 12:4)” –una referencia, como tradicionalmente se la entendió, a la caída de los sacerdotes y otras almas consagradas de su exaltado estado por la influencia del diablo.


Otra puntualización, es hecha en la pasada Misa Crismal por el Papa Francisco, dirigida a los sacerdotes:


"Al buen sacerdote se lo reconoce por cómo anda ungido su pueblo; esta es una prueba clara. Cuando la gente nuestra anda ungida con óleo de alegría se le nota: por ejemplo, cuando sale de la misa con cara de haber recibido una buena noticia. Nuestra gente agradece el evangelio predicado con unción, agradece cuando el evangelio que predicamos llega a su vida cotidiana" (Leer completo aquí)

Y respecto a la interpretación de las Escrituras dice también el Papa Francisco, que estas deben ser interpretadas dentro de la Tradición viva de la Iglesia. (Leer completo aquí)

Es por eso por lo que comenté recientemente en el blog del Apostolado de la Oración de Málaga, acerca de que los sacerdotes deben tener cuidado con no desvirtuar el Evangelio con predicaciones que puedan dar lugar a dudas o confusiones sobre aquello que los católicos debemos creer. ¿Quiero decir con eso, que hay sacerdotes que pueden caer o caen en eso? Si. Quiero decir exactamente eso, y estoy advirtiendo de que esto no debe ser así. 

Pongo un ejemplo:

En ese mismo artículo, escrito por el sacerdote Manuel Cantero, S.I., menciona a otro sacerdote que habla del primado de Pedro, pero de un modo confuso y como dudando. ¿Nos convertimos pues en ortodoxos y negamos ahora el ministerio del sucesor de Pedro? ¿Vamos a reinventar la rueda? ¿Cómo estamos aburridos nos entretenemos en especular y en reuniones de "sabios"?

No es incertidumbre lo que necesitamos hoy en la Iglesia, sino CLARIDAD Y DEFENSA ROTUNDA DE NUESTRA FE CATÓLICA. ¿Es que acaso tenemos el monopolio de la verdad? Esa pregunta tiene trampa. La Iglesia Católica es donde subsisten la plenitud de los medios de salvación. Dudar de eso, es hacerte protestante. No dejar claro el tema ante los oyentes, es poner en peligro la fe que dices defender y creer.

Puedo poner más ejemplos, si se me requiere, pero de momento me centro en este. Es común entre los protestantes negar el ministerio de Pedro, y es lógico que el veneno de la herejía pueda infiltrarse en nuestra propia Iglesia. De hecho ya advirtió Pablo VI que el humo del infierno se había metido por las rendijas de la Iglesia.

Doy gracias a Dios por todos los buenos sacerdotes, los sacerdotes que viven conscientes de su estado de vida consagrada, los sacerdotes que saben lo importante de vivir vidas santas, y exhorto a aquellos que no estén en eso, a que recapaciten y pido a Dios que ayude al pueblo de Dios a discernir, a vivir la fe, y conocer mejor a Jesucristo.


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