21 de abril de 2013

EL FIN DEL MUNDO: guerras y rumores de guerras

Como vimos ayer, falsos cristos aparecerán engañando a muchos. Estaba escrito, y sucedió y sigue sucediendo, lo cual demuestra la veracidad de las Escrituras que son verdadera Palabra de Dios. No he podido verificar la aparición de falsos cristos al nivel de nuestros días en siglos anteriores. Mi percepción es que nos encontramos en un punto de máxima intensidad, ayudado por la globalización y el uso actual de los medios de comunicación, redes sociales, etc. El falso cristo, puede hoy hacer su obra de las tinieblas e influenciar de un modo que hace 100 años y menos, era imposible.

Oiréis también hablar de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado, no os alarméis! Porque eso es necesario que suceda, pero no es todavía el fin. (Mateo 24, 6)

Guerras han habido siempre, pero a mi juicio son las guerras a partir de la ascensión de Cristo a los cielos, las que entran en esta señal que Jesús revela a sus discípulos. Una guerra, por lo traumático que tiene y la capacidad de destrucción y de aniquilación que conlleva, y el odio que genera, podría ser algo inquietante para los discípulos de Jesús, que han conocido el Amor de Dios, y lo que significa vivir en Paz, y que saben que la violencia engendra violencia, y que no es la solución ni el camino propuesto por Dios para redimir al hombre. No es a través de la guerra que los hombres alcanzan la vida eterna, sino que por la guerra sólo se consigue el dolor, las lágrimas, el sufrimiento y la muerte. Sin embargo, Jesús es claro, y no oculta a sus discípulos que la realidad el mundo que vive sin Dios es la de estar en guerra permanente. Esta Palabra salida de la boca de Dios-Jesucristo, va destinada a los discípulos, para que no se alarmen ante la falta de paz en el mundo. Es decir, Jesús dice que no nos sintamos inquietos o preocupados ante las noticias de nuevas guerras declaradas en el mundo.

¿Pero cómo no sentirse preocupados o inquietos por saber lo que sabemos, por ver lo que vemos? Tanto sufrimiento, tantas muertes, tanto peligro. Porque las guerras cada vez fueron más destructivas, hasta que en el siglo XX alcanzaron un punto máximo con las dos guerras mundiales. Y sabemos que a pesar de eso, el hombre no se ha detenido, sino que existen países con capacidad nuclear, y bombas suficientes como para poner fin a la vida en el planeta. Sin embargo, Cristo nos dice que no nos alarmemos, y sabemos que Dios dice la verdad y que lo que habla es siempre bueno.

Finalmente una frase que deja claro para mi, que las guerras y el oír rumores de que habrán nuevas guerras (ejemplo actual: corea del norte), no es la señal de que el fin del mundo llega, sino que Cristo indica que "es necesario que sucedan estas cosas".  Entiéndase bien. La palabra necesario no significa que sea bueno que haya guerras, sino que estas son inevitables y Dios lo sabía, y por eso lo enseñó así, alertando así a sus discípulos, para que no se dejaran llevar por el desánimo que estas cosas pueden provocar.

No os extrañéis pues de que en el siglo XXI de la era Cristiana, siga habiendo guerras y rumores de guerras, porque la Palabra de Dios de nuevo se cumple como cada persona puede comprobar por si  misma, con un mínimo conocimiento de la historia del mundo. Como dice Cristo, las guerras en si no son señales del fin cercano del mundo, pero una frase posterior me da una clave para entender que algo ocurre con las guerras que es en sí una señal de que el fin puede estar cercano.

CONTINUARÁ
Publicar un comentario en la entrada