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9 de diciembre de 2012

HEREJES

Durante años he tenido la dificultad de poder definir bien lo que es un hereje, y diera la sensación de que mejor no uses la palabra para definir a nadie, "por prudencia". Yo ahora diría que en ciertos casos, esa "prudencia" es falsa prudencia, y que a las cosas hay que llamarlas por su nombre, al pan pan y al vino vino, y punto, y si no les gusta la forma de definir las cosas, no sean herejes.

Estamos estudiando estos días mi mujer y yo el comienzo del libro del Apocalipsis, y no dejo de maravillarme de lo clarito que habla mi Señor, nuestro Señor y Maestro, Jesucristo. Si. Porque el que habla en ese libro que escribió el Apóstol San Juan  es ni más ni menos que mi Dios y Señor, y si quieren saber más acerca de quién es mi Dios, lean los primeros tres capítulos del papiro del Apocalipsis, revelado al Apóstol. Palabra por tanto, de Dios.

Pues bien, ahí habla de varias cosas, pero habla también de lo malos que son los herejes, y donde están los herejes, y como puedes reconocerlos. Es maravilloso tener la Palabra del Señor para guiarte por la vida. También dice mi Dios lo que deben hacer los que escuchan a los herejes si no quieren tener que lamentarlo luego. ¿Suena a amenaza?. Lo es. Yo creo en que Dios es todo amor, lo cual implica que no pueda soportar la injusticia ni el mal, de modo que mi Dios amenaza a los herejes, con el fin de que se arrepientan de sus malas enseñanzas, de su religión falsa y apestosa, de sus doctrinas vomitivas, de sus intentos de dividir y de enfrentar al Pueblo que Dios se eligió para si, los creyentes en Jesús, los que tienen el testimonio de Cristo y lo llevan por todas partes. Bendito sea mi Dios.

Herejías han existido siempre, y están más cerca de lo que piensas, porque satanás sabe como sacarle partido a sus nauseabundos e infernales planes de destruir al hombre, creación de Dios. Lo interesante es que permanezcas firme en la verdad, y que no te dejes engañar, y eso con la ayuda de Dios es posible. Bendito sea mi Dios.
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