18 de octubre de 2012

LOS CHINOS INVADEN ESPAÑA

Ante todo decir que los chinos son personas, seres humanos. Merecen todo mi respeto. Yo conozco de trato a una china muy amable, y en el pasado conocí a varios. A una le estuve dando clases de inglés y a otros les dí durante un tiempo clases de español en la década de los 90. Una de ellas, Su-chin, sufría mucho por estar lejos de su país, y separada de sus familiares, incluida su hija.
Por aquel entonces, era raro ver, y no recuerdo haber visto ningún comercio chino en mi ciudad. Todos eran restaurantes y había muchos. En los 90 dejé de ir a uno que frecuentaba después de encontrarme en mi plato una tirita que se habría caído de algún dedo. Si, ya se que suena asqueroso. Aquel día nos levantamos de la mesa y nos marchamos para no volver. Si no llego a ser tan joven, creo que debería haberles puesto una denuncia de algún tipo, porque aquello fue grave. No lo cuento por desprestigiar a los restaurantes chinos, porque al igual que los de otro país, hay ciertas cosas que hay que observar y tener en cuenta. Poco después sucedió algo también, algún escándalo relacionado con los restaurantes que hicieron que estos se vinieran abajo en Málaga. Quedaron muy pocos. Creo que fue un problema a nivel de toda España, porque si los chinos un día decidieron cambiar de negocio, o explorar otras vías, es porque los restaurantes ya no les daba lo que querían. Y llegaron los grandes bazares chinos, al principio pocos, ahora ya masivos. Luego de los bazares, que siguen abriendo y cerrando y volviendo a abrirse en otro punto, han llegado las tiendas de alimentación, han cogido bares donde antes había españoles, y no se si algún otro gremio más. A este paso, ¿que sitio hay para los que hemos nacido aquí?

Opino que hay esto está muy mal gestionado. Que no existe una política correcta que trate lo que a mi juicio es un problema. No es justo que el español esté tan desprotegido y no pueda mantener abierto su pequeño negocio, y sin embargo los chinos pareciera que lo hacen con tan sólo chasquear los dedos. No lo entiendo. Y no tengo más información que me explique porque esto sucede así. Pero tengo claro que no me gusta, ni me parece sano.

Después de leer el artículo del diario ABC de hoy donde se explica como viven los chinos en España, crece mi inquietud.

Hay algunos aspectos, y es que por lo que dice el artículo, los chinos son muy suyos. Vienen a España, pero no se integran en la cultura española para nada. Es decir, sólo les interesa el dinero. Nuestro dinero. No es eso para mi, totalmente lícito. Hay una postura egoista, y es que el chino es religioso, pero ¿cuantos chinos cristianos hay por ejemplo en España?. Sabemos que en China, al que practica el cristianismo se le persigue y está en peligro constante, debido al comunismo. Es de alabar su capacidad de trabajo, pero ellos no es que sean trabajadores, sino que cómo su objetivo es ganar dinero, por eso trabajan más, para poder ganar más y mandarlo a China. Parece que los chinos piensan en los chinos. ¿Que ofrecen los chinos a este país, que les ha acogido y les ha permitido hasta ahora ganar dinero compitiendo en desigualdad de condiciones con los españoles?

Sus productos están fabricados en China o Taiwan según tengo entendido, así que tampoco en eso colaboran con España. Hablo de los bazares. Además, dentro de un bazar chino hay una gran cantidad de productos superfluos. En alguno he llegado a ver pornografía en venta, ¿y que decir de las tiendas de alimentación que venden alcohol como si fuera agua?

Espero que las autoridades quieran legislar para el bien común de los españoles, y de todas las personas en general, siguiendo la doctrina cristiana, creyendo y alabando a Dios que los creó y les dio la vida.
Publicar un comentario en la entrada