7 de octubre de 2012

EL DERECHO A DECIDIR

La organización terrorista ETA ha matado a más de mil personas y ha hecho víctimas a unos cuantos miles. De fondo su derecho a decidir, eso si, impuesto a los demás con pistolas y bombas. Mientras tanto, durante años, su brazo político, es decir ellos mismos pedían poder ejercer el derecho a decidir "su futuro". Es la misma historia de siempre. Durante años han hecho la guerra a los españoles, asesinando, secuestrando, robando. ¡Dios mío, cuantas familias destrozadas! ¡Cuanto dolor!. Luego durante el gobierno del fatal Zapatero se consiguió a base de negociaciones y engaños, la falsa paz. ¡Paz, Paz! ¡Peace, Peace!. El Partido Popular nada ha hecho que yo sepa para invertir lo realizado antes, y todo ha seguido igual. Hasta las víctimas se han enfadado con el gobierno. Por algo será.

Esta falsa paz ha dejado a muchos españoles ya abrumados por el ruido de tantas bombas durante tantos años, como en una especie de letargo invernal en el que parece que no pasa nada y que estamos bien por que no hay bombas ni pistolas, pero las bombas y pistolas están aún guardadas. ¿O es que las han entregado? ¿Se han rendido? Por supuesto, no.

Y ahora en este nuevo escenario de falsa paz, se espera con impaciencia por los que han  ametrallado, bombeado, tiroteado a España desangrando sus calles con sangre española de todas sus regiones y pueblos, las elecciones, que por cierto, pueden celebrar GRACIAS a España y su ordenamiento constitucional vigente, del cual reniegan, pero admiten jugar y concurrir a sus elecciones. Claro, que ellos tienen un fin. El de siempre, sólo que ahora con la falsa paz de cortina de humo han cambiado de estrategia. Es muy probable que ahora que "han dejado de matar", muchos les voten para que "sigan dejando de matar" (sin entregarse, sin rendirse y sin entregar las armas, eso sí). Eso parece que dicen las encuestas en Euskadi. Van camino de convertirse en la segunda fuerza política aquellos que durante años han hecho lo que todos saben que han hecho.

¿Por qué no podemos vivir todos los españoles unidos y en paz, trabajando juntos? ¿Por qué este racismo y xenofobia de personas que se sienten diferentes a sus vecinos, y para dejar clara esa diferencia odian al otro y quieren vivir separados del resto?

El único consuelo que nos queda es que Dios está por encima de todo, y todo quedará sellado para su inapelable juicio. ¡Ay de aquellos que no se acojan a su divina misericordia! ¡Ay de los que odian!

Y por otro lado tenemos las leyes vigentes cuya letra dice lo que ocurrirá si alguien en España va más allá de cierta línea roja. Estoy convencido de que no habrá secesiones en España, pero mientras tanto, las cuerdas se van tensando más y más, buscando derrotar a España por la vía del martilleo continuo.

Arrodillémonos todos delante de Dios y pidamos por España para que sus enemigos sean nuevamente avergonzados por sus malas obras. Que María la Virgen, Madre de Dios, en su advocación de Nuestra Señora del Pilar, interceda por nosotros.
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