10 de octubre de 2012

El Año de la Fe, la Palabra de Dios y el ardor evangelizador

El Obispo de Málaga, D. Jesús Catalá, el vicario para la Acción Caritativa y Social, Gabriel Leal y el vicario para la Promoción de la Fe, Antonio Collado, han presentado las nuevas prioridades pastorales para la Diócesis de Málaga ante los más de 150 sacerdotes y diáconos que celebraban la tradicional convivencia del clero.

 Celebrar el Año de la Fe,  potenciar la lectura orante de la Sagrada Biblia, especialmente la Lectio Divina y mostrar la belleza de la fe y proponerla son las prioridades que van a marcar el rumbo pastoral de la diócesis. Antes de explicar cada una de ellas, el prelado malagueño destaca y valora la importancia del día a día “que un sacerdote esté todas las semanas sentándose a confesar, predicando a los niños, visitando enfermos, predicando la homilía… eso no parecen grandes cosas, pero es una presencia de Dios a través del ministerio sacerdotal. Los feligreses valoran que el sacerdote esté”.

Por otro lado, recuerda que este curso pastoral está marcado por varios acontecimientos extraordinarios que se están celebrando en la Iglesia Universal: el Año de la Fe, el 50 aniversario del inicio del Concilio Vaticano II, el 20 aniversario de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica y la proclamación de San Juan de Ávila como Doctor de la Iglesia, entre otros. A la luz de todo ello, y del contexto social en el que vivimos, la Diócesis de Málaga elige tres prioridades pastorales. Cada una de estas prioridades se acompaña de acciones concretas que se proponen para las parroquias y comunidades, de las que Don Jesús destaca, de forma especial, las que tienen que ver con celebrar y recordar nuestro bautismo: “visitar la pila bautismal donde uno haya sido bautizado, en el aniversario del propio bautismo, y hacer profesión de fe”.

El vicario para la Acción Caritativa y Social, Gabriel Leal, expone dos de estas prioridades: celebrar el Año de la Fe y mostrar la belleza de la fe y proponerla. Gabriel Leal afirma que “estamos inmersos en una situación socio-económica y religiosa que requiere todos nuestros esfuerzos para alentar y sostener la esperanza de muchas personas, que ven esta situación como algo inevitable, y para poder proponer la fe. Esta situación nos invita a un compromiso profundo que, a partir de una renovación moral, nos impulse a una forma de vida más austera y solidaria, y a una acción comprometida que abra horizontes y suscite esperanzas”.

Por su parte, el vicario para la Promoción de la Fe, Antonio Collado, expone la segunda de las prioridades: potenciar el conocimiento de la Palabra de Dios y la lectura orante de la misma. El vicario reconoce que “esta segunda prioridad continúa, desde una perspectiva nueva, la iniciada en el curso pasado. Con ella queremos contribuir a poner la Palabra de Dios en el corazón mismo de la vida cristiana”.

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