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5 de febrero de 2012

LA VERDADERA CARA DEL PARTIDO SOCIALISTA

LOBOS CON PIEL DE CORDERO. Sólo que la piel de cordero hace tiempo que se les han ido quitando tira a tira, y ya apenas les queda piel de lobo. Todo lo inició el anterior secretario general del PSOE, Jose Luiz Rodríguez Zapatero, y ahora su sucesor se propone continuar la obra, sin máscaras, hablando de frente. Me parece bien. Así los españoles verán al verdadero Partido Socialista, y yo podré hablar también sin tapujos, amparado en la libertad de expresión que me da la constitución.

Leyendo anoche un trozo de un libro de historia volví a constar que el PSOE sigue situado en 1931, tratando de culpar a la Iglesia, es decir a mi de lo que ellos llaman "retrocesos", y AMENAZANDO con romper relaciones con la Santa Sede. Es decir, vuelven a 1931. ¿Y ellos son los que hablan de que el PP es retroceso? Curioso. Tomen nota, españoles de bien, que se que sois más de los que parece.


Este es el ganador de la secretaría general del PSOE. El que estuvo en los gobiernos del GAL. El que salió la noche de la jornada de reflexión de 2004 a agitar a las masas que salieron a las calles a ir a por el PP, siguiendo una doctrina similar a la de los años de la 2ª república (1931-1936), sólo que ahora amplificada por el poder de los medios de comunicación.

Este es el líder de la oposición al gobierno. El que estuvo junto al Presidente anterior, durante el escándalo del bar faisan con chivatazo a ETA. El del proceso de paz con la banda separatista que persigue el mismo fin que todos los enemigos de España. Destruir nuestra Patria, usando dos sistemas. Desde las instituciones, como es el caso de partidos como PNV, CIU, ERC, AMAIUR, etc, buscando la CONFRONTACIÓN CON ESPAÑA y los españoles en todo momento, y nunca la UNIDAD y el remar juntos para avanzar. Y con las pistolas.

Esto ya ocurrió en la 2ª república. No es nuevo. Sólo se dieron una "tregua" ficticia durante la transición, para poder "entrar" en la escena, y recuperar así un día lo que ellos creen que perdieron por culpa de un dictador que se los arrebató. Y se equivocan. No fue Franco, el que impidió que la 2ª república progresara. Fue el pueblo español que estaba con Franco, que eran muchos, más y mejores. La España cristiana impidió que las fuerzas del mal corrompieran las virtudes de los españoles. 

La lucha continúa, como Franco dijo en sus últimas palabras a los españoles, alertándonos en sus últimos días de vida, de cuales iban a ser los problemas para España si no lo teníamos en cuenta. Ruego a los que tienen rechazo a la figura de Franco, que analicen la historia con objetividad, y que no se dejen llevar por sentimientos o pasiones. En una guerra todo el mundo sufre, pero las guerras suceden cuando el hombre ya siente que no puede hacer nada con la palabra, o por defender la propia vida. Los políticos de esta democracia no están a la altura, y yo me estoy moviendo porque soy cristiano, y no me puedo quedar callado ante la injusticia.

Ahora gobierna el PP, y tal vez podamos estar un poco más tranquilos, pero...ya veremos...seguiré informando.

«Españoles: Al llegar para mí la hora de rendir la vida ante el Altísimo y comparecer ante su inapelable juicio pido a Dios que me acoja benigno a su presencia, pues quise vivir y morir como católico. En el nombre de Cristo me honro, y ha sido mi voluntad constante ser hijo fiel de la Iglesia, en cuyo seno voy a morir. Pido perdón a todos, como de todo corazón perdono a cuantos se declararon mis enemigos, sin que yo los tuviera como tales. Creo y deseo no haber tenido otros que aquellos que lo fueron de España, a la que amo hasta el último momento y a la que prometí servir hasta el último aliento de mi vida, que ya sé próximo.
Quiero agradecer a cuantos han colaborado con entusiasmo, entrega y abnegación, en la gran empresa de hacer una España unida, grande y libre. Por el amor que siento por nuestra patria os pido que perseveréis en la unidad y en la paz y que rodeéis al futuro Rey de España, don Juan Carlos de Borbón, del mismo afecto y lealtad que a mí me habéis brindado y le prestéis, en todo momento, el mismo apoyo de colaboración que de vosotros he tenido. No olvidéis que los enemigos de España y de la civilización cristiana están alerta. Velad también vosotros y para ello deponed frente a los supremos intereses de la patria y del pueblo español toda mira personal. No cejéis en alcanzar la justicia social y la cultura para todos los hombres de España y haced de ello vuestro primordial objetivo. Mantened la unidad de las tierras de España, exaltando la rica multiplicidad de sus regiones como fuente de la fortaleza de la unidad de la patria.
Quisiera, en mi último momento, unir los nombres de Dios y de España y abrazaros a todos para gritar juntos, por última vez, en los umbrales de mi muerte, 
"¡Arriba España! ¡Viva España!"


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