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26 de octubre de 2011

Radio María / Entrevista conmigo mismo (3ª parte)

P. Agosto 2006. Se convierte usted en voluntario de Radio María.

R. Efectivamente, como he contado al principio, fui invitado a colaborar en esta cosa tan peculiar que era para mi al principio "Radio María". Tengo que confesar que desde niño he tenido una "cierta vocación" de periodista, escritor, locutor de radio. Me ha gustado este medio desde niño, ya ve, así que Radio María no llegó a mi vida como una total extraña. De hecho siempre se me han dado bien los aparatos electrónicos de sonido, así que cuando vi la mesa de transmisiones de Radio María, no me asusté demasiado. Me familiaricé pronto, y me gustó hacer transmisiones al principio, colocarme los cascos, hablar por el micrófono, y transmitir oraciones por la radio. Era una novedad en mi vida. Y lo acogí con cierto entusiasmo. Parecía haber encontrado algo. Poco duró la novedad, y enseguida comencé a darme cuenta que dada la miseria humana, las cosas las hacemos difíciles.

P. ¿O sea que en Radio María encontró algo?

R. Hombre, creo que si no hubiera encontrado algo, no hubiera llegado hasta 2011 "vivo", porque las dificultades han sido todas, y el "trabajo" me ha supuesto mucho sacrificio, renuncias, negaciones de mi mismo, etc. Y todo eso no son caramelos dulces.

P. ¿Entonces se centró en Radio María en estos años?

R. Pues mire, yo he seguido todos estos años colaborando en mi Parroquia de "circunscripción" y con mi Párroco, como le he dicho antes, y dado que la sede de Radio María estaba allí, pues el contacto ha sido mayor con todo esto. Tengo que dar las gracias a mi Párroco D. Atanasio, porque el ha sido un apoyo espiritual muy grande para mantener "posiciones" en Radio María ante los problemas que tenía que ir solventando en el camino.

P. ¿Se calmó el tema de los grupos?

R. Pues no. No se si es un defecto mío o una virtud. Se que tengo celo apostólico, y se que quiero ser útil, pero de nuevo en los primeros meses de 2007 sufrí ciertas presiones para unirme a la renovación carismática.

P. ¿Presiones? ¿Quién le presionaba?

R. Habían dos voluntarios de Radio María que pertenecían, y me hablaban y me querían allí. Y otras personas. De hecho le voy a contar una cosa con respecto a la renovación carismática.

Al principio de llegar mi mujer y yo a la Iglesia, asistíamos los domingos a la Misa de la Parroquia. Tuvimos que huir de allí e ir a otras iglesias.

P. ¿Por qué?

R. Porque empezaron a ponerse muy pesados con que mi mujer y yo asistiéramos a sus reuniones. Y comenzamos a sentirnos incómodos. Casualmente son las mismas personas que ahora en 2007 me convencieron finalmente para asistir. Pero asistí yo. Mi mujer no.

P. ¿Y cómo fue la experiencia?

R. Pues mire usted. Negativa. Descubrí cosas que no van conmigo. En algunas cosas se parecen mucho a los pentecostales protestantes. Eso de levantar los brazos, de tenerte que poner en pie. Eso de "El Señor me dice...". Y luego de nuevo se parecen también a los neocatecumenales. Muchos retiros. Que si "la efusión del espíritu", que si "las siete semanas"... Observé que nunca había ningún sacerdote presente en sus reuniones, y eso puede dar lugar a desviaciones y a actitudes erradas.

P. ¿Por ejemplo?

R. Por ejemplo, a hablar en lenguas para que se encienda el aparato de aire acondicionado porque no encontraban el mando. Pudo ser una broma, pero yo con las cosas de Dios no juego.

Hablar en lenguas "por imitación"...

P. ¿A que se refiere?

R. Que cuando estás en una reunión, y los otros dicen palabras ininteligibles, puede haber alguien que para no quedar como raro o desentonar el ambiente, llegue a forzar el que tiene ese carisma. Y le aseguro que ni siquiera estoy seguro que ese carisma sea real en la mayor parte de los casos. De hecho yo me sentí "forzado" a "dejarme llevar" y llegué a hacer cosas que ni siquiera sentía que debía hacer.

P. ¿Y lo de las 7 semanas?

R. Mire usted, yo ya he sido confirmado. Eso es un Sacramento. No necesito 7 semanas para recibir otra vez al Espíritu Santo, o que se me concedan carismas. Y si no pasas por ahí, "no eres carismático". Esto es como lo de los neocatecumenales, que no pueden rezar el padrenuestro hasta que...


P. Total que...

R. Total que, duré 8 meses. Vi lo que había, no me gustó, y me marché. Y en ocho meses se ven muchas cosas. Y no tengo nada contra aquel que viva su fe en este movimiento, pero a mi no me encajan muchas cosas.

P. ¿Y Radio María?

R. Siguió adelante, y yo con ella. A pesar de estas distracciones y frustraciones.

-CONTINUARÁ--
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