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24 de octubre de 2011

¿Que más da con tal que Cristo sea anunciado?

CARTA DE SAN PABLO A LOS FILIPENSES

1:
15 Es verdad que algunos predican a Cristo llevados por la envidia y el espíritu de discordia, pero otros lo hacen con buena intención.
1:16 Estos obran por amor, sabiendo que yo tengo la misión de defender el Evangelio.
1:17 Aquellos, en cambio, anuncian a Cristo por espíritu de discordia, por motivos que no son puros, creyendo que así aumentan el peso de mis cadenas.
1:18 Pero ¡qué importa! Después de todo, de una u otra manera, con sinceridad o sin ella, Cristo es anunciado, y de esto me alegro y me alegraré siempre.

REFLEXIÓN POR FRANCISCO JAVIER MADUEÑO

Hay una diferencia entre predicar a Jesucristo por Amor o predicar por envidia contra el otro que predica.

Algunos predican con espíritu de discordia, es decir, creyéndose superiores a los otros. Posiblemente debido a que creen que por tener más estudios, mas cargo, mas grado, son más inteligentes y tienen más sabiduría para enseñar y predicar a Cristo. ¡Pobres ciegos!. ¿No os dais cuenta que la mayoría de los Apóstoles no sabían ni leer ni escribir? ¡Ciegos y necios los que predicáis a Cristo con espíritu de discordia, creyéndoos superiores y mayor dotados, pues obrando así no se actúa bien, y se crean tensiones absurdas, enfrentamientos, discordias entre hermanos que deberían amarse y respetarse.

La riqueza de la Iglesia, es que cada uno aporte lo que tenga con Amor puro a los demás, y la miseria de la Iglesia es que uno enseñe a Cristo creyendo que su método es superior, que sus palabras van a ser más efectivas. Y además lo hacéis mal, cuando os criticáis los unos a los otros y en vez de veros como hermanos trabajando juntos por anunciar a Cristo, os veis como rivales para predicar a Cristo.

Pido perdón a Dios de mis pecados, porque yo no soy digno ni de abrir mi boca para hablar de El. Pero, sólo porque El me amó primero, y me concedió su Gracia y su perdón, puedo. Y lo hago con libertad. Y Pablo se alegraba de que de una forma u otra, Cristo fuera anunciado. Y nosotros deberíamos imitarlo, aunque nos cueste.

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